Hoy os presento a una persona muy especial, Laura. Esta chica muy joven —tiene tan solo 23 años—, ha recorrido una trayectoria vital poco común y sobre todo, ha sacado sus propias conclusiones para mejorar sus síntomas y parar el círculo vicioso de malos hábitos, que ponían su salud en peligro.

Como muchos «pacientes empoderados», estiró del hilo de Google y escuchó los consejos de personas inspiradoras para encontrar respuestas a una situación personal que ya no podía tolerar. Ha sabido elegir las fuentes de información más fiables por Internet, que ya sabéis que es un mar sin fondo, donde lo mejorcito se codea con lo peor, respecto a consejos de salud, alimentación y estilo de vida.

Así que no solo ha mejorado mucho su salud, sino que está determinada a enfocar su vida profesional en ayudar a los demás a recuperar su vida, mediante una sólida formación académica acompañada por otros cursos más específicos de salud integrativa. Os invito a descubrir el mundo de Laura, donde cuerpo, mente y alma forman las puntas de un triángulo mágico y apasionante.

Hola Laura, ¡muchas gracias por participar en esta nueva entrevista de Episalud!

Hola Alice, ¡gracias a ti por invitarme a participar! Es un honor poder estar aquí plasmando un poquito de mí.

¿Puedes presentarte rápidamente, y explicarnos dónde vives, a qué te dedicas y cómo descubriste Episalud?

Pues me llamo Laura y vivo en Asturias, al norte de España. Descubrí Episalud porque nos anunciaste en el grupo de Facebook de Eva muerde la manzana tu nueva andadura y me encantó la idea y las ganas que le pusiste al proyecto. Actualmente escribo en mi blog El triángulo de Laura, donde comparto artículos de diversas temáticas y también hago entrevistas. También doy talleres para intentar acercar a la gente la vida saludable lo máximo posible.

Una cosa que me llama mucho la atención en ti es tu madurez y tu determinación a prueba de bombas. ¿Puedes explicarnos qué te llevó a interesarte, tan joven, por el mundo de la salud integrativa y la nutrición?

Fue mi propia salud la que me llevó a interesarme por ello. Siempre he tenido problemas digestivos, cólicos, dolores de barriga, hinchazón abdominal, inestabilidad emocional y una serie de pequeños problemas, poco graves pero muy molestos. Además, mis hábitos no eran muy saludables. Comía mal desde pequeñita, mucho azúcar y procesados, empecé a fumar y beber alcohol muy jovencita, dormía poco, tomaba demasiado café… no me cuidaba demasiado. De todas maneras iba sobreviviendo, con una salud normal que me permitía llevar una vida normal, dentro de la media.

Entonces, hace algo más de 3 años, hubo un detonante: murió de manera repentina una persona muy importante en mi vida, y no supe afrontarlo. Nunca había sabido controlar mis emociones y esta vez no fue diferente, así que mi manera de superarlo fue ir al gimnasio dos veces al día, hacer una dieta hipocalórica por semana, salir de fiesta, beber el agua de los floreros y comer porquería los fines de semana, dormir muy poco… y todo esto obviamente empeoró aún más todas aquellas molestias que llevo arrastrando toda mi vida.

Además, mi menstruación desapareció. Hace un par de años pesaba 10 kilos menos que ahora porque toda la comida, hasta la dieta blanda, me sentaba mal. Estaba agotada todo el día aunque durmiera 13 horas. Tenía ansiedad desde que me levantaba por la mañana, y muchas veces nada más despertarme me ponía a llorar sin saber muy bien por qué.

Estaba completamente hundida, destrozada y agotada, y me encontraba fatal. Los médicos me hacían pruebas de todo tipo y no veían nada, me decían que todo estaba en mi cabeza, me daban pastillas para mitigar los problemas y me derivaban a psicólogos.

No veía una salida en ninguna parte. Yo quería estar bien, quería salir de ese pozo, tenía 20 años y solo quería ser feliz y encontrarme bien, no atiborrarme a pastillas y escurrir el bulto.

Todo empezó a cambiar cuando di con un digestivo que me recomendó eliminar el gluten y ver cómo me sentía, y a pesar del poco apoyo de mi entorno cercano lo eliminé, y mejoré un montón, pero no fue milagroso y aún quedaba mucho por hacer.

También empecé a investigar y leer por mi cuenta buscando explicaciones a las cosas que me estaban pasando, y a medida que iba encontrando cosas que quería ir implementando (como la dieta Paleo) recibía poco apoyo por parte de mi entorno (no quiero que familia y amigos se ofendan, lo hacían lo mejor que sabían, con cariño y con sus mejores intenciones, pero no me entendían, y yo era la rarita que quería probar cosas raritas, según ellos en vano porque todo estaba en mi cabeza).

Durante estos dos años he ido haciendo cambios progresivos en mi vida (y aún sigo haciéndolos), y cambiando muchos hábitos dañinos que tenía muy arraigados. Dejé de fumar, cambié mi alimentación y estilo de vida, tomé decisiones determinantes, y empecé a ahondar en la inteligencia emocional y la espiritualidad, lo cual me ha ayudado enormemente a controlar mis emociones con éxito.

Recuperé mi menstruación aunque aún no es regular del todo, recuperé mi salud aunque queden cositas que seguiré poco a poco solucionando, mis emociones son muy estables, y soy mil veces más feliz ahora que antes. Sobre todo, en este tiempo he aprendido que:

La ausencia de un diagnóstico de enfermedad, no implica en sí mismo que haya salud.

¿En qué circunstancias descubriste el blog de Edurne, Eva Muerde la Manzana, que te hizo acercarte al estilo de vida Paleo?

Conocía un par de personas que en aquellos momentos estaban haciendo la dieta Paleo, y me daban buenas referencias. Uno de ellos empezó a lavarse el pelo con bicarbonato, y cuando me lo contó por aquel entonces mi cara fue un poema. Esta persona me recomendó entrar al blog de Edurne y buscar el artículo «Esta cavernícola no usa champú».

Entré en el blog, y no solo leí ese artículo, sino muchos más. En su blog fue donde leí por primera vez acerca del «Leaky gut» o intestino permeable, fatiga adrenal, etc. Entonces decidí buscar más información y leer libros de todos estos enfoques, como «Cerebro de pan», el primer libro que leí de estas temáticas y el cual me prestó la otra persona que conocía que hacía la dieta Paleo.

Todo esto contribuyó a plantar una semilla de curiosidad que no ha dejado de crecer y espero que no deje de hacerlo nunca.

¿Qué tipo de alimentación y estilo de vida estás siguiendo en estos momentos?

No sigo una dieta concreta, aunque podría decir que la base es la dieta Paleo estricta. La alimentación que sigo está enfocada en la recuperación intestinal que aún se me resiste. Lo que no tomo nunca es gluten ni productos ultraprocesados, y casi nunca tomo azúcar blanco.

Trato de evitar cereales en general, café, legumbres, lácteos… sin embargo tengo mucha tendencia a ser dogmática, y eso me hace daño, por lo tanto de vez en cuando, me doy el capricho con pan de trigo sarraceno, quinoa, un poco de queso, alguna legumbre, un café con leche de almendras, o alguna cosita así.

Dentro de poco hará 3 años que dejé de fumar, y muy esporádicamente disfruto de una copa de vino o una cerveza sin gluten. Cuando tengo ganas de dulce, me hago cositas en casa con ingredientes de calidad y endulzantes naturales como dátiles, miel o azúcar de coco.

Mi alimentación se basa en verduras, frutas, tubérculos, frutos secos, semillas, pescado, carne y huevos, todo ello de la mejor calidad posible priorizando sobre todo calidad en la proteína animal.

Estoy muy enfocada en la gestión del estrés, y estoy trabajando mucho conmigo misma en ese aspecto porque es mi punto débil. Priorizo el descanso, intentando dormir 8/9 horas cada día, e intento llevar una vida relajada aunque no por ello aburrida.

Mi ocio ya no es salir de fiesta y beber alcohol, sino otro tipo de actividades más gratificantes para mí. También le doy mucha importancia al ejercicio físico, escuchando siempre al cuerpo.

Actualmente estoy haciendo yoga y caminando mucho, a veces una planchas y unas sentadillas en casa… Mi cuerpo me pedía algo así en estos momento.

Laura 2 - Episalud.com

Ahora estás estudiando en el Institute for Integrative Nutrition. ¡Estuve a punto de apuntarme a esta formación de Health Coach en línea! ¿Puedes contarnos más sobre tu experiencia?

¡Claro! Es una formación en inglés, intensiva, de 11 meses, que se basa en que adquieras los conocimientos necesarios para ser coach de salud. Y digo de salud, porque no habla solo de alimentación, sino de muchísimas cosas más.

En el temario se ven más de 100 dietas diferentes, llegando a profundizar en algunas de ellas aunque no en todas, se habla de la digestión, la microbiota, el sistema inmune, la inflamación, las glándulas suprarrenales, el funcionamiento de las hormonas, y un largo etc.

También se tratan temas como las finanzas y estrategias de coaching, y otros del campo más psicológico y emocional, como la meditación, la vida social y la gestión del estrés. Es una formación muy completa basada en el enfoque de salud integral.

Tienes muy claro que quieres dedicarte a la salud integrativa dentro de unos años. ¿Puedes comentarnos algo más sobre tus proyectos de futuro?

Cuando termine el curso que estoy haciendo, estudiaré el grado de Nutrición Humana y Dietética. Después de eso, me gustaría hacer el master en Psiconeuroinmunología, aunque hasta que termine el grado aún quedan años… ¡Ni siquiera lo he empezado aún!

De todos modos tengo clara la idea, que es, en el futuro, poder ayudar a la gente a tomar el control de sus vidas y de su salud basándome en la medicina integrativa, en el cambio de hábitos, en la alimentación, gestión de las emociones, ejercicio físico… y quiero formarme adecuadamente para poder llevarlo a cabo.

Para concluir, ¿qué consejos podrías darle a una persona joven para cuidarse y tomar conciencia de la importancia de preservar su salud?

Podría darles los típicos consejos que ya saben, del tipo: «Hay que cuidarse, si no te cuidas ahora lo pagarás más adelante, tu cuerpo es el sitio donde vas a vivir siempre, cuídalo…».

Pero siendo honestos estos consejos no valen de nada. Es tan común (ojo, digo común, no digo normal) llegar al final de la edad adulta con miles de problemas de salud, que lo que piensa la juventud ahora es: «Me voy a desmadrar ahora, que en cuanto cumpla los 50 el médico me quitará el chorizo, el alcohol y el tabaco, y me dará pastillas para el colesterol», y de lo que no se dan cuenta, es de que si se cuidan ahora, no pasará eso cuando tengan 50 años.

A mí también me daban consejos y no hacía demasiado caso, hasta que vi lo que era no tener salud, y hasta que comprobé por mí misma lo que es recuperarla. Así que, en lugar de consejos, quiero proponerles un ejercicio sencillo:

Cierra los ojos, e imagina cómo te ves dentro de 5/10 años. ¿Te ves con salud y energía? ¿Te ves feliz? ¿Te ves con un peso correcto? ¿Te ves llevando una vida que te gusta? Te gustaría gozar de todo eso, ¿verdad?

Ahora abre los ojos, y coge lápiz y papel. Pregúntate: ¿Qué tendría que hacer, y qué tendría que no hacer, para estar así dentro de 5/10 años?

Cuando tengas las respuestas a eso, pregúntate: ¿Lo estoy cumpliendo? Y si la respuesta es no, pregúntate: ¿Por qué no lo estoy cumpliendo? ¿Qué me lo impide?

La reflexión es el primer paso. El mejor sitio por el que empezar.

¡Muchas gracias, Laura, por abrirnos tu corazón! ¡Te deseo lo mejor, porque te lo mereces!

Alice Dénoyers
Soy Alice, la creadora de Episalud. Mi objetivo es compartir información actualizada y fiable sobre los últimos avances en salud y nutrición, con especial enfoque en las enfermedades autoinmunes. Si quieres saber más sobre mí, entra aquí.
Showing 2 comments
  • candelaria
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    interesante entrevista, una maravilla personas jóvenes iniciadas en esta visión de la salud integral , toda una promesa para el presente y el futuro, un saludo

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Pues sí, es verdad, Candelaria. Es genial ver que unas personas tan jóvenes se dediquen con tanta pasión al mundo de la salud, aportando un mensaje nuevo y fresco a la nueva generación!

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