¡Os presento mis vacaciones amenizadas por mi fiel amigo Hashimoto!

Después de varios meses de trabajo, estudios, nuevos proyectos comerciales y responsabilidades familiares, había organizado unas merecidas vacaciones con mi marido y mi hija, en un pueblito de la costa ampurdanesa, junto a la frontera francesa. Había proyectado muchas ilusiones en estas vacaciones: desconexión total del trabajo, del máster, de Episalud, de mi rutina y mi paisaje habituales… En los días previos a las vacaciones trabajé mucho, escribí varias entradas de blog, puse en marcha múltiples proyectos. Todo muy apasionante pero también con una fuerte carga intelectual y emocional. Acabé mis últimas tareas y exámenes de máster con varios días de antelación, entregué diversos encargos de traducción. Unas gestiones de alquiler de mi piso en Catalunya se complicaron y me trajeron más dolores de cabeza de lo previsto.

Así que cuando llegué a mi lugar de destino, una masía de campo con un perro, dos ocas, seis gallinas y un huerto, que teníamos que cuidar mientras nuestros amigos estaban de viaje en Islandia, había acumulado bastante cansancio y tensión, pero estaba dispuesta a disfrutar al máximo de mis días de relax.

¡Esto era sin contar con la venganza de Hashimoto!

La primera noche, después de un viaje en coche de 6 horas y varias gestiones administrativas en plena ola de calor, dormí fatal. Me desperté varias veces con los ladridos del perro, y a las 5 de la mañana las gallinas ya me despertaron. Cuando me levanté sobre las 7:30, tenía la misma sensación de que si me hubiera atropellado un camión. Una sensación desafortunadamente muy familiar.

Los síntomas que tuve durante cuatro días fueron:

  • Cansancio extremo
  • Insomnio (en mi caso, cuando tengo un brote, cansancio e insomnio van de la mano, para fastidiar más)
  • Irritabilidad
  • Tristeza, depresión, ansiedad
  • Niebla mental, confusión mental, dificultad para tomar decisiones
  • Debilidad física
  • Hambre excesivo, atracción por alimentos dulces y/o grasos
  • Intolerancia al calor. Cuando estoy en un brote de hipotiroidismo, cualquier lugar del planeta situado a menos de 1.400 m de altura me parece un horno.
  • Dolor generalizado, malestar físico y mental constante
  • Nauseas, mareos, vértigos
  • El tercer día después de llegar a mi lugar de vacaciones, me encontraba tan mal que tomé la decisión de acortar las vacaciones que se habían convertido en un mini infierno, y volverme a casa.

Pero, por suerte:

  • Mi marido tiene una paciencia de santo
  • Conozco bien estos síntomas y sé cómo remediarlos bastante rápido.

Así que lo que hice fue:

  • Resistir la tentación de quedarme tendida en el sofá todo el día.
  • Salir a pasear, moverme, tomar el sol, bañarme en el mar.
  • Comer superalimentos: hígado de cordero, marisco, pescado, caldo de huesos, grandes cantidades de grasas saludables, mucha agua. De esta forma introduzco más nutrientes en mi organismo y lucho contra la confusión mental y la debilidad física.
  • Eliminar el azúcar (en forma de fruta, fruta desecada, verduras dulces, gominolas, pan o galletas sin gluten…). Todos sabemos que el azúcar aumenta la inflamación/irritación, así que es el mejor momento para sustituirlo por verduras de hoja verde, proteína y grasa de calidad. Evidentemente los alimentos dulces son los que más queremos comer en estos momentos de fragilidad, y la peor elección si queremos salir del bache rápido.
  • Descansar. Le dejé a mi marido la responsabilidad de cuidar de nuestra hija y aproveché las horas de siesta de ella (y el «Tour de France» por la tele, que mi marido nunca se pierde) y me estiré varias horas en la cama.
  • Recibir y dar mimos. A mi marido, mi hija, los amigos, el perro. A las ocas no, que me muerden los pies. Cuando estamos de bajón necesitamos cariño, besos y caricias. Y que nos entiendan, nos respeten y nos apoyen.
  • Mantener los mismos horarios, hábitos y rutinas de vida que tengo habitualmente. Así por lo menos conservo unos biorritmos saludables.
  • Aumentar mi dosis de medicación tiroidea. Después de varios años observándome, haciéndome analíticas y llevando diarios de síntomas, comidas, horas de sueño y sensaciones, sé que cuando tengo estos síntomas significa que estoy teniendo un brote de hipotiroidismo. Y que lo mejor que pueda hacer es comer bien, descansar, cuidarme, que me mimen y… aumentar mi dosis de Eutirox. Durante muchos años lo primero que hacía era acudir a mi médico para que me hiciera analíticas, y los resultados eran muy claros: fuerte subida de la TSH, automáticamente acompañado por el consejo de mi médico de subir la dosis de medicación durante unos días. Siempre que pueda, me hago analíticas, pero no siempre es posible, como en este caso.
    Simplemente os indico como yo lo hago, después de años de convivencia con la enfermedad, de medicación y ajustes constantes. No me sabe mal subir mi dosis durante unos días porque me ayuda de manera muy eficaz a reducir mis síntomas. Es la herramienta más potente que he encontrado para paliar estos brotes que me pasan cada vez menos, pero aun después de dos años de cambio de hábitos de alimentación y estilo de vida, puedo decir que sufro unos 4 ó 5 brotes al año. En este caso he aumentado mi dosis de 12,5 mg.
  • Los resultados del aumento de dosis de la medicación tiroidea han sido espectaculares, en menos de 24h. En las mismas condiciones de calor, humedad, ruidos, cambio de vivienda y ubicación geográfica, dormí 9h por la noche y 1h de siesta el día siguiente. Todos los síntomas desaparecieron en menos de 48h.

¿Cuál es la causa de mis brotes?

También he reflexionado mucho sobre este punto. ¿Por qué me vienen estos brotes?

  • La principal causa no os extrañará mucho: el estrés. Cuando acumulo semanas de trabajo intenso, preocupaciones, responsabilidades, proyectos y promesas, aumentan muchísimo las posibilidades de sufrir un brote.
  • Otra causa es el cambio de hábitos. Puede ser un viaje, unas vacaciones, un traslado… Para mí es típico tener un brote en alguna de estas circunstancias. Una regla de oro es, dentro de los imprevistos de los viajes, intentar mantener los mismos horarios y rutinas, así como los mismos hábitos alimenticios y de ejercicio.
  • Estrés emocional. Últimamente no discuto mucho con mi marido, por suerte, pero recuerdo una discusión épica con él hace un par de años que tuvo como consecuencia hacer aumentar mi TSH a 15 (o sea, en las nubes) y tener un brote que me duró semanas. AliceAlmaVacaciones

¿Qué conclusiones positivas puedo sacar?

  • Cada vez me conozco mejor y sé determinar cuándo viene el brote de hipo o hipertiroidismo. (Cuando tengo un brote de hipertiroidismo, los síntomas son diferentes, y los más claros para mí son: falta de apetito, pérdida de peso, imposibilidad de descansar, taquicardia y temblor, necesidad de correr pero sin placer y con nerviosismo).
  • Mi marido, que conoce muy bien mis estados de salud y ánimo, sabe detectar antes que yo cuando entro en crisis, mientras yo sigo buscando otras explicaciones (los ladridos del perro, el calor, etc.). Cuando me ve «rara», me dice: «Oye, creo que es el momento en que deberías aumentar tu dosis de medicación durante unos días».
  • Los brotes duran cada vez menos y son mucho menos intensos. El más largo me duró años, el más intenso me duró más de un año (2014-2015). Desde hace dos años, los brotes han pasado de varios meses, a un mes, semanas, luego días. Ahora puedo decir que soy capaz de detectar un brote en un plazo de tres o cuatro días.
  • Soluciono los brotes en 24 horas. Mediante las acciones que he indicado antes, en poco más de 24h y una buena noche de sueño, estoy prácticamente recuperada del todo.
  • Cuando ha pasado el brote, soy la persona más feliz, agradecida y alegre del mundo. Veo la ida de otro color y entiendo que en los momentos de brote puedo llegar a estar bastante desesperada e impotente. Y siempre juro que la próxima vez no tardaré tanto en detectar y tratar el maldito brote.

Como les dije a mis Epimoderadoras:

Hashimoto nunca coge vacaciones, pero yo quiero ser más lista que él.

Así que mi enfermedad me ha fastidiado una tercera parte de mis vacaciones, pero he sido más fuerte y ahora estoy disfrutando los días que me quedan, con una calidad de vida y una gratitud excepcionales.

Para concluir, os he explicado MI manera de detectar, observar y tratar mis brotes de Hashimoto. No os recomiendo que hagáis modificaciones de vuestros tratamientos sin control médico y analíticas específicas. Yo me baso únicamente en mi experiencia y el conocimiento de mi cuerpo para modificar mi tratamiento de esta manera. Cuando el brote ha remitido, me quedo durante unos días con la dosis de medicación incrementada, y luego vuelvo a mi dosis habitual.

No me genera ninguna sensación de culpa aumentar mi dosis de medicación de manera puntual, porque de momento es lo que mi cuerpo necesita. Está claro que mi objetivo a largo plazo es alcanzar la remisión, negativizar mis autoanticuerpos y reducir o dejar totalmente la medicación, pero acepto con mucha gratitud y humildad que exista este tratamiento hormonal sustitutivo que necesito y que me permite beneficiar de una alta calidad de vida mientras controlo los brotes.

La medicación es uno de los pilares importantes para mi salud, de la misma manera que la alimentación, un sueño de calidad, movimiento y sobre todo… ¡la gestión del estrés!


Y vosotros, ¿cómo hacéis para gestionar vuestros brotes de autoinmunidad? ¿Sabéis detectarlos, sabéis pedir ayuda, acudir al médico, controlar vuestra alimentación, estilo de vida, medicación y gestión del estrés para acabar con el brote en cuanto antes?

La próxima entrada que escribiré será sobre el concurso que os comenté para que uno de vosotros se lleve a casa un maravilloso libro de cocina AIP (protocolo autoinmune) en Español, así que… ¡al tanto!

Si te ha gustado:Share on FacebookGoogle+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Alice Dénoyers
Soy Alice, la creadora de Episalud. Mi objetivo es compartir información actualizada y fiable sobre los últimos avances en salud y nutrición, con especial enfoque en las enfermedades autoinmunes. Si quieres saber más sobre mí, entra aquí.
Showing 26 comments
  • Laura
    Responder

    Ohh Alice!! Felicidades por tu escrito. Por tu valentía al ponerle todo el empeño en superar tu crisis, y desde luego por compartirlo con todos nosotros. Estoy segura, que ayuda tu testimonio a muchísimas personas del grupo o fuera de él, que están viviendo lo mismo y sufriendo.

    Desde luego que hubiera preferido nos contaras tus vacaciones maravillosas desde el principio, pero sabes qué?, pues que pasen estas crisis, nos hace mucho mas fuertes verdad?. Hacen que valoremos mas lo que tenemos,a quien nos apoya, y desde luego que el sabor del resto de los días de descanso, es más especial si cabe. Ahora, como ya te dije en su día, a beberte la vida a sorbos, cada día Alice… no hay más. Seguir adelante con aprendizaje. Gracias mi Alice. Disfruta mucho!!!!! besazos enormes.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Muchas gracias por tu apoyo y tus palabras de ánimo, Laura! Más que nunca, juntos somos más fuertes!!

  • Elena
    Responder

    Cuánto siento que hayas tenido un brote. Mil gracias por estos valiosos consejos 🙂

  • Mary
    Responder

    Alice, qué alegría ver como eres capaz de gestionar un brote en plenas vacaciones y sin tirar la toalla! Hace unos años seguramente era impensable verdad? Qué curioso ver como la mayoría de brotes que te dan ya son simplemente por estrés y cúmulo de trabajo, para que seamos conscientes de lo importante que es descansar, desconectar, controlar el estrés, la ansiedad y saber organizarse el trabajo de manera que nos repercuta lo mínimo posible en nuestra salud. Yo cada vez me doy más cuenta de que la alimentación solo es la punta de iceberg y que debajo están también todas estas cosas que son incluso más difíciles de controlar y repercuten tanto o más que la alimentación. Pero estás (estamos) en el camino correcto y esto es un aprendizaje continuo hacia el control máximo de los brotes! Y tú lo estás consiguiendo. Enhorabuena querida Alice!

    • Alice Dénoyers
      Responder

      No puedo estar más de acuerdo con tus palabras, Mary! Éste es un camino largo y lleno de obstáculos pero los venceremos de uno a uno! Mil besos.

  • Carmen Ortega
    Responder

    Hola, Alice. Yo también he aprendido a gestionar mis brotes, sobre todo porque he intentado el suicidio más de tres veces y veo que no es la manera de solucionar las cosas. En especial, la última vez que mi hijo presenció todo: policía, Guardia Civil, vigilancia privada de la urbanización en la que resido y dos ambulancias medicalizadas del SAMUR, que me salvaron la vida con un lavado intenso del estómago. A él le dejó un trauma enorme y no quiero que vuelva a pasar. El no tiene culpa de nada.
    Hago más o menos lo que cuentas, menos el aumento de medicación (me liaría mucho) pero no tengo ayuda ninguna. Mi marido no es comprensivo como el tuyo, al contrario, ante un estado malo mío, él parece que se crece y estropea todo más aún. Y no tengo fuerzas a mis 62 años para solucionar y/o poner fin a esta situación. Tampoco tengo la suerte de pasar unos días en una masía fantástica con perros y ocas en el Ampurdán. Aunque mi casa y mi jardín, en Madrid son preciosos y también tengo un perro y tres gatos que me hacen la vida mucho más feliz.

    hay que continuar viviendo y personas como tú ayudan a ello. Muchas gracias por tus comentarios.

    Un abrazo a ti y a todas las colibríes.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Carmen, gracias por tu testimonio muy intenso y emotivo. Deseo que tu estado de salud y tu situación familiar mejoren pronto. Nunca es tarde para mejorar su vida. Si algo he aprendido en estos años de lucha, es que muchas soluciones están al alcance de nuestras manos. Por eso estoy aquí cada día, intentando compartir con vosotros lo que me salvó la vida. No siempre he tenido una pareja comprensiva, no siempre he sido capaz de conducir mi coche para irme de vacaciones en casa de amigos. Todo lo que tenemos lo hemos ganado a pulso. He descubierto que no me rendiré nunca, porque he buscado como una loca y he encontrado soluciones que me convienen y me hacen la vida más agradable de lo que podía haber pensado. A costa de sacrificios y esfuerzos constantes, como siempre explico en este blog. ¿Tienes un equipo médico de confianza? ¿Has intentado probar el AIP? Un abrazo y muchos ánimos.

  • Berta
    Responder

    Qué bien que seas capaz de detectar y controlar esos brotes! Tengo una pregunta si me lo permites.
    yo estoy teniendo bajones estos días pero solo por las tardes; es verdad que tengo mas trabajo y mi sueño siempre es un desastre.
    ¿puede ser un brote o es otra la causa?
    Gracias anticipadas y disfruta esas vacaciones.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Berta, no puedo decirte a qué corresponden estos bajones, pero lo que te aconsejo es que acudas a tu médico, te hagas analíticas completas (tiroides, otras hormonas, glucosa, insulina, vitaminas y minerales, bacterias, virus, infección, hematograma…) y que descartes alguna patología o anemia concreta. Y también, que revises tu alimentación, estilo de ida, gestión del estrés… Todavía mejor, si puedes acudir a un buen terapeuta PNI o naturópata, te ayudará a investigar la/las causa/s profundas de estos bajones. Una mala calidad de sueño puede ser síntoma de varias patologías, así que te recomiendo que averigues más…

  • Olga Píriz
    Responder

    Alice ! Gracias por compartir tanto como siempre ! y que bonito ver como cada vez estamos aprendiendo a escucharnos, a escuchar nuestro cuerpo cuando nos da señales de alarma , y aprender a gestionar todas estas herramientas que estamos compartiendo juntos en tu casa (Episalud) y que es el hogar de todas nosotras……
    Me alegro tanto por ti que te hayas enfrentado a este brote con tanta fuerza y desde el corazón y que nos muestra a todas ese coraje que llevamos dentro y esas ganas de comernos la vida…..
    Disfruta de tu descanso y fluyeeeeeeee …. vuelaaaaaa…
    Te mando un abrazo lleno de energía y amor.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Gracias bonita, la verdad es que vuestra energía y vuestro cariño forman parte de mi terapia y mi mejora constante!!! Ahora sí que disfruto las vacaciones como nunca!!! Mil besos y abrazos.

  • Rocío Tudón
    Responder

    Cuánto agradezco haber leído en este momento tu post. Lamento mucho que hayas tenido una crisis, pero aplaudo tu autocontrol y autoconocimiento!!!

    De verdad….tu post me llena de luz y esperanza!

    Estoy en crisis porque me dió a Europa (un viaje MARAVILLOSO)….Pero eso movió todo: desde mi horario, hábitos y alimentación.

    Ha sido todo un triunfo retomar Paleo (Como bien mencionas el antojo por carbohidratos es fuerte!), dormir sin despertarme a las 2 am, sentir un poco de energía, un día sin tener dolor….

    Gracias al apoyo de Ángeles como tú que me han orientado, ya estoy durmiendo mejor y poco a poco retomando el “control”…

    Deseo que llegue el día, para ambas, que ya no haya brotes…..

    Agradezco con mi corazón tu post y te mando mucho mucho amor desde México, esperando que hoy todo esté mejor.

    Gracias por tu luz.

    Te abrazo!

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Muchas gracias por tus palabras y por tomar tu salud entre tus manos! Ánimo, Rocío, y un fuerte abrazo.

  • maria e rodriguez
    Responder

    Gracias por compartir este testimonio y como aprender a soluciionarlo / ami me paso igual ‘ VIAJANDO A MIS VACACIONES A eUROPA ME ATACO Y AL TERCER DIA YO LE DIJE A MI ESPOSO QUE ME QUERIA DEVOLVER ,ESTA MUY CANSADA Y MUY SENSITIVA , PERO GRACIAS A LA PACIENSA DE EL ME LLEVO POCO A POCO PARA QUE CUMPLIERA MI SUENO DE CONOCER eUROPA PERO FUE MUY REGULAR MI VIAJE YO NO DECIA NADA PARA NO PREOCUPARLO MUCHAS MUCHAS GRACIAS

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Gracias por compartir tu experiencia, María. Espero que encuentres soluciones para mejorar. Un saludo desde Europa precisamente!

  • Maria
    Responder

    Vaya. Muy identificada, muchas gracias

  • Anna
    Responder

    Ostras!Me acabas de abrir un mundo.No tenía ni idea de los brotes.Como cuesta gestionarlo.EstresY es en verqno cuando nos relajamos q sale todo.A mi una bronkitis y infeccion de orina.Enfados azucar…Bufff.Voy a volver a reeleerte.Hashimoto no podrás con nosotras😘

  • Cecilia
    Responder

    Me siento totalmente identificada con lo que nos cuentas. Solo que aún no estoy diagnosticada y como no cuento con el médico de cabecera, he decidido hacerme los análisis por mi cuenta y ver que pasa, aunque es un sentimiento encontrado, si me da positivo..? si me da negativo..? solo me queda la tranquilidad de saber que me pasa y acudir al especialista correcto. Nosotros lo pasamos muy mal, pero también los que están a nuestro alrededor, mi marido me reclama que siempre estoy reclamando..! aunque también trata de aguantarse porque yo también he aprendido ha decir cuando no me aguanto ni yo misma, las hormonas, el calor, etc. Gracias por tu testimonio, te estaré siguiendo.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Cecilia, haces muy bien en tomar las riendas de tu salud! Sí que da miedo estar a la expectativa de un posible diagnóstico, pero es la única manera de poder gestionar mejor nuestros síntomas. Cuando somos capaces de poner un nombre a nuestro malestar, las cosas se vuelven mucho más claras. Un abrazo y ánimo!

  • Sandra Schreiber
    Responder

    Alice this is a beautiful and timely piece. I’m not on vacation but I’ve just pushed myself with a very stressful move. Your words have bolstered my spirit. You are right, if I’m in a flare (usually headache, fatigue, severe muscle joint pain with swelling) and if I can manage after some rest to get back out in life and see friends (I live in a close-knit community) it often helps me reduce stress more than lying around the house. My recovery time is shorter, now, too. What has made a difference is the emotional connection with friends after being isolated for years.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Dear Sandra, I’m so glad you have commented on my blog post!! This means you actually read my articles and I’m so glad for that! I’ve followed your evolution on the AIP for more than two years now and I agree on the fact that relationships and a close support community are huge helps in our journeys! I have to work more on the social aspects of my life. It’s not easy, but I know true and friendly relationships are a great help four our overall health! Thanks Sandra and take care.

  • Flor
    Responder

    wowww sorprendida!!!
    Alice tus consejos creo que me ayudaran de muchisimoooo tengo hipotiroidismo desde hace algunos años y me detectaron candida hace algunos meses llevo alimentacion paleo desde hace 1 año y tomo suplementos como magnesio vitamina c omega 3 aceite de coco. La candida al parecer hizo que me diera anemia misma que apenas me trataran.
    Nunca habia leido a nadie que explicara mejor lo que me pasa justo a mi y yo tambien le he llamado brotes solo que el endocrinologo no me sube la dosis tomo 50 y aveces como ahora no estoy descansando bien tengo ansiedad nerviosismo y desanimo. y lo unico que hago es rezar para que pase pronto, tu como le haces para eviar un brote?

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Flor, existen muchas intervenciones para tratar y mejorar el hipotiroidismo, encontrarás más información en mis artículos de blog. Un saludo!

Escribe un comentario