Como os expliqué en entradas anteriores, el protocolo autoinmune es un método constituido por un aspecto de alimentación y otro de estilo de vida. Este protocolo está destinado a las personas con patologías autoinmunes. Se trata de eliminar determinados alimentos de nuestra dieta, añadir otros alimentos con una densidad nutricional y un potencial antiinflamatorio elevados durante un tiempo, y luego reintroducir ciertos alimentos según unas indicaciones concretas.

En teoría, estos pasos deberían ser suficientes para ayudarnos a reducir de manera importante algunos síntomas frecuentes en las enfermedades autoinmunes como trastornos digestivos, dolores articulares o musculares, sobrepeso, problemas dermatológicos, cansancio, depresión, ansiedad, insomnio, taquicardia, temblores, síntomas neurológicos, etc. Vamos, como si fuera una píldora mágica o, mejor aún, un auténtico milagro, ¿no creéis?

Milagro - Episalud.com

No creo en los milagros sino en el trabajo y los esfuerzos

Bueno… ya sabemos que la píldora mágica todavía no se ha inventado, aunque Big Pharma esté trabajando constantemente en ello. Los milagros tampoco existen, que yo sepa, a menos que se me demuestre lo contrario…

Como muchas cosas en la vida, los buenos resultados vienen del trabajo duro y de esfuerzos constantes, por no decir sacrificios muy dolorosos, sudor y lágrimas.

Si hemos recibido un diagnóstico de enfermedad crónica, si tenemos muchos síntomas digestivos, dermatológicos o mentales, si queremos mejorar nuestra calidad de vida de una vez, si hemos leído testimonios de remisión o mejora importante gracias al AIP u otras dietas antiinflamatorias, tal vez nos interese tirarnos a la piscina del AIP.

Pero… las cosas no son tan fáciles como tragarse una pastilla con un vaso de agua.

Las dificultades empiezan… antes de empezar.

1. Es difícil encontrar fuentes de información fiables en español

Si no hemos sido bastante atentos durante nuestras clases de inglés en el cole, ahora vamos a pagar el precio. Sí, porque la mayoría de la información científica fiable sobre el AIP viene al 99% de expertos americanos como The Paleo Mom (Sarah Ballantyne), Autoimmune Wellness de Mickey Trescott y Angie Alt, Phoenix Helix de Eileen Laird, etc. Por mucho que usemos el traductor de Google, «no es lo mismo» y nos falta mucha información.

2. Una vez hayamos encontrado información básica sobre el AIP en nuestro idioma, hay que poder usarla bien

Muchas personas no tienen claro las pautas básicas del AIP, o sea los alimentos recomendados y a evitar en el protocolo. Y entonces se apresuran a preguntar en los foros si el chocolate es AIP (¡por favooor, quiero que el chocolate sea AIP, es que lo necesito para viviiiiir!), si el café es AIP (porque también lo necesito), la pizza, las napolitanas, etc.

3. «Es que hay tantas dietas que ya no sé cuál debería seguir»

Si tienes una patología autoinmune, ¡el AIP está hecho para ti! Si simplemente quieres mejorar tu salud, puedes optar por la Paleo. En otras circunstancias puedes informarte sobre la GAPS, Seignalet, cetogénica, etc.

4. «No sé por qué debería hacerlo»

Si no tenemos claro por qué queremos seguir el protocolo, empezamos mal. Este cambio de vida requiere una motivación enorme. Si no estamos convencidos de que necesitamos intentarlo, mejor no empezar. Es muy diferente decir «Voy a hacer el AIP porque quiero sentirme bien, ser capaz de llevar una vida normal y volver a ser feliz» o «Voy a intentar hacer el AIP pero seguro que no lo conseguiré porque [escribe aquí tus excusas]».

5. «Yo no lo valgo»

«Es que nunca me he sentido bien así que, ¿para qué intentarlo?» Existe una gran reticencia al cambio, a salir de nuestra zona de confort, a pretender estar mejor. Es difícil entenderlo y asumirlo, pero es una realidad muy frecuente. Sabemos perfectamente que si dejamos de comer alimentos industriales y nos ponemos a caminar al sol media hora al día nos irá genial, pero nos resistimos, buscamos excusas, pretextos. «¿De qué sirve intentarlo, si siempre seré un/a desgraciado/a?» Conozco muy bien este tema, os lo aseguro. Pues también os aseguro que en esto también, cada esfuerzo tiene su recompensa. Es una experiencia increíble sentirse una persona nueva, optimizada, serena, feliz, por fin. Para tomar las riendas de nuestra salud y nuestra vida, primero hay que quererlo, pero de verdad. Y querernos, aunque sea un poquito, para empezar.

5. «Aunque disponga de la información suficiente, me salto las reglas»

«Pues a mí me sientan muy bien las patatas así que voy a comerme el AIP con patatas». «Pues yo no puedo vivir sin chocolate así que voy a acabar todas mis comidas AIP con una tableta de chocolate». Muchas neuronas se han usado para crear este protocolo, todos los alimentos se han estudiado con lupa, sus constituyentes y sus posibles efectos positivos o negativos en la salud de las personas, muchísimos testimonios de remisión o mejora gracias al AIP se han publicado. ¡Sigamos las reglas y aprovechemos todos los beneficios del protocolo! Ya no somos niños, somos adultos, seamos capaces de seguir unas normas sin rechistar. No es para la satisfacción de nuestros padres ni de la maestra, sino para nosotros y nuestro futuro.

5. «Intento negociar con el AIP»

«Hago el AIP al 100% porque baso mis comidas en fruta, verduras dulces como boniato o calabaza, me hago deliciosos postres AIP en cada comida y me atiborro a horchata y frutas desecadas». Esto no es AIP, esto es intentar negociar con tu salud. Por este motivo, casi nunca miro recetas de postres AIP porque sé que aunque sean AIP, no me hacen ningún favor y me desvían de mis objetivos. Prefiero perder la apetencia a lo dulce poco a poco, o comer fruta fresca natural, sin nada, más, o con leche de coco para atenuar la carga glucémica.

6. «No sé si debería pasarme al AIP de golpe o poco a poco»

Esto es muy personal. Hay personas que prefieren saltar directamente a la piscina, otras que necesitan más tiempo de preparación, reflexión y organización. En todo caso os recomiendo que os informéis muy bien, y el tiempo que sea necesario, antes de empezar, para evitar errores típicos.

7. «Hago 80/20»

Muchas personas dicen que no pasa nada si siguen la dieta estricta durante el 80% del tiempo y hacen lo que les da la gana durante el otro 20%. Esta idea nos ayuda a poder cumplir con compromisos sociales, familiares, imprevistos, caprichitos puntuales, pero también puede ser la puerta abierta a hacer un 70/30, un 50/50 y al final un 0/100 y volvemos como estábamos antes. Hay que entender que si hacemos el AIP no es por capricho sino porque tenemos una enfermedad autoinmune que potencialmente nos puede restar 26 años de esperanza de vida. No negociemos con nuestra salud. Si no nos comprometemos al 100% durante unos meses, no conseguiremos los resultados deseados.

8. Vida social

«Es que mi vida social (profesional, familiar) no me permite hacer el AIP». ¿Qué prefieres, seguir con los síntomas que te amargan la vida y salir a la pizzeria y de copas con tus amigos, o modificar tu vida social y darle la prioridad a tu salud e invertir en tu futuro?

9. Dinero

«Es que seguir la dieta AIP es muy caro». ¿Qué precio tiene tu salud y tu calidad de vida? En esta cuestión no cabe argumentar mucho más. Aún con un presupuesto de estudiante puedes encontrar mil maneras de limitar tus gastos alimenticios y de estilo de vida.

10. Pereza

«Ya me pondré más adelante. Todavía no necesito pasarme al AIP». Está claro que estar muy apurado en conceptos de salud ayuda mucho a tirarse a la piscina, como me pasó a mí. Pero tampoco hay que esperar a encontrarse fatal para motivarse.

11. «Es demasiado duro»

El cambio de alimentación y estilo de vida que implica el AIP es brutal, es cierto. Pero os aseguro que cada esfuerzo vale la pena. ¿Cómo te imaginas sin tus síntomas, sin este cansancio bestial que te aplasta, sin estos dolores, sin esta ansiedad? ¿Crees que vale la pena cambiar tus hábitos para recuperar tu vida, tu trabajo, tu pareja, tu ilusión?

12. «Las tentaciones en el supermercado o la despensa de casa son demasiado fuertes»

¿Te cuesta mucho resistir a las tentaciones de comer productos dulces, industriales o bebidas azucaradas? Siempre hemos dicho que la fuerza de voluntad es un elemento necesario para seguir el AIP con éxito. Pero también, existen muchos trucos y consejos prácticos que pueden ayudarte a superar estas tentaciones como organizar tu compra, tu despensa, etc.

13. «Lo intenté y me desanimé»

¿Cómo lo intentaste? ¿Qué pasó para que lo dejaras? ¿Alguien te hizo un comentario negativo? ¿Era demasiado duro seguirlo? ¿Tal vez no disponías de suficiente información/apoyo? ¿Pensabas que no merecías mejorar? Analiza tus motivos de fracaso y vuelve a intentarlo.

14. «Es que con el AIP pierdo mucho peso»

Si te pasa esto, es que seguramente habrás leído que en el AIP hay que eliminar muchos alimentos, y te has saltado la parte que insiste muchísimo en AÑADIR alimentos con una densidad nutricional alta como caldo de huesos, vísceras, grasas saludables, proteína en cantidad suficiente, etc. O has leído que el AIP es una «dieta», y en tu subconsciente «dieta» equivale a «reducir calorías», así que has limitado mucho la ingesta de calorías y allí estás, con la piel en los huesos.

15. «Es que con el AIP engordo mucho»

Eeeee… no he oído nunca a nadie decir que se había engordado mientras hacía el AIP, pero mira, en este mundo todo puede ocurrir. Si de verdad engordas con el AIP es que tienes un problema metabólico u hormonal que debería tratar tu equipo médico, o haces una versión del AIP demasiado rica en calorías, no haces nada de ejercicio, o haces una mala combinación de hidratos, grasas y proteína.

16. «Al final siempre como lo mismo»

El AIP insiste mucho en la variedad. ¿Has probado comer verduras y frutas de todos los colores? ¿Probar un tipo de verdura diferente cada semana? ¿Adentrarte en mercados de productos exóticos? ¿Hacer paté de hígado con hierbas aromáticas? ¿Crema de boniato con leche de coco y cúrcuma? ¿Helado de plátano? ¿Beicon con manzana? ¿Espaguetis de calabacín? Y un largo etcétera. Algunos utensilios de cocina serán muy útiles para no aburrirte y hacer recetas nuevas, variadas y divertidas.

17. «Es que no es bueno comer tanta carne y tanta grasa»

En el AIP se come grandes cantidades de verduras con una carga glucémica moderada, una cantidad moderada de proteínas y… bastantes grasas saludables. No estamos acostumbrados a comer cantidades fisiológicas de proteína, grasa y fibra, porque siempre nos han recomendado basar nuestra alimentación en hidratos de carbono (cereales refinados), y a huir de las grasas como la peste. Cambiemos el chip, cambiemos la repartición de nuestros macros, optimicemos la ingestión de micronutrientes y recuperemos nuestra salud. La proteína animal no es solo carne roja, y la carne roja tampoco es tan mala como algunos la pintan, si se come dentro de una dieta basada en comida real y no «productos». Muchas personas no asimilan bien la carne porque su organismo ha perdido la capacidad de digerirla, pero éste es otro tema.

18. «Es que soy vegetariano/vegano»

Muchas personas que siguen dietas sin proteína animal tienen carencias en vitaminas y minerales que pueden tener consecuencias desastrosas en la salud. Las enfermedades autoinmunes suelen ir acompañadas de carencias en micronutrientes. ¿Causa o correlación? Es curioso ver como muchísimos expertos en dietas AIP, Paleo o cetogénicas (que recomiendan buenas cantidades de proteína y grasa animal) son antiguos veganos o vegetarianos (Mark Hyman, Terry Walhs, Mickey Trescott, Amy Myers, etc.

19. «Es que me siento muy sola/solo»

¡No lo estás! En Episalud somos una tribu dedicada a apoyarnos mutuamente en nuestra trayectoria hacia la salud.

20. «Mi familia me rechaza si sigo una dieta tan restrictiva»

Tal vez te rechacen al principio, pero cuando vean tus mejoras es posible que vuelvan hacia ti con mil preguntas ¡e incluso si tienes suerte se subirán al carro contigo y todo! Sé más fuerte que las convenciones sociales y prioriza tu salud. Muchas relaciones sociales se basan en compartir comida. Puedes compartir deliciosas recetas AIP con tu familia y tus amigos, llevar un túper, proponer otras maneras de quedar que no estén relacionadas con la comida, etc.

21. «Soy incapaz de hacer deporte»

No estamos hablando de entrenar para una maratón sino salir cada día a pasear cerca de tu casa, en un parque, ir a la piscina con tus amigas, apuntarte a una clase de yoga… Lo importante es que te muevas cada día, aunque no tengas fuerzas, aunque estés agotada/o. A medida que lo hagas, todo tu sistema se reforzará, notarás beneficios y sensaciones de bienestar que te motivarán para seguir en esta dirección.

22. «Mi médico está en contra de estas dietas, dice que son peligrosas»

Puedes comunicarle a tu médico que te interesa seguir esta dieta, compartir información con él sobre el protocolo, y así le demostrarás que estos cambios alimenticios te pueden beneficiar, sin provocarte anemias, carencias o deficiencias calóricas, y ayudarte a reducir tus síntomas y tus valores de analíticas (y así a reducir tu gasto sanitario para la Seguridad Social).

23. «Voy a combinar AIP con Low-FODMAPS, GAPS, alimentos bajos en histamina, la dieta alcalina y la dieta del agua de mar»

Una dieta AIP combinada con otras restricciones no suele dar buenos resultados. Si tu médico te lo aconseja por motivos específicos, puedes probarlo durante unos días, pero a la larga, estas restricciones añadidas solo provocan carencias y frustraciones. ¡Hablo por experiencia! Siempre busquemos una dieta rica, completa, variada y que no sea aburrida.

24. «No sé qué comer en el desayuno»

¡Una pregunta estrella en los foros de AIP! En el AIP, el concepto del desayuno se refiere a «la comida de la mañana». No tiene que ser un sustituto de tu desayuno de siempre. Sí, sé que es doloroso al principio, pero te acostumbrarás desayunar aguacate con jamón, beicon con ensalada o sopa de pollo con verduritas salteadas y caldo de huesos a las 8 de la mañana.

25. «Desde que empecé el AIP se han incrementado algunos síntomas»

Esto es posible. Cualquier cambio alimentario puede provocar reacciones en el cuerpo o la mente. Por eso hay que seguir muy bien las recomendaciones, observarte y acudir al médico si aparecen nuevos síntomas o si se agudizan síntomas habituales. No olvides controlar tus niveles hormonales, de vitaminas y minerales, y descartar posibles infecciones, virus, otras enfermedades, etc.

26. «Llevo 5 años en la fase de eliminación estricta del AIP. ¿Esto me da más puntos de buen karma?»

El AIP se define como un protocolo en dos fases, una de eliminación y otra de provocación. La idea es ir añadiendo más alimentos de calidad nutricional elevada para optimizar la calidad y variedad de nuestra alimentación. El AIP es un marco temporal cuya evolución natural es una dieta Paleo adaptada a cada persona.

27. «Es que en el AIP siempre como lo mismo»

Si dices esto es que vives en una cueva y no tienes Internet, por eso no puedes leer ni esta entrada ni los millones de recetas AIP que circulan por allí. Si prefieres leer recetas en papel, no te pierdas The Healing Kitchen, The Autoimmune Cookbook o Simple French Paleo.

28. «Llevo 15 días siguiendo el AIP y no noto ninguna mejora»

En este caso, pregúntate qué comes (cantidad y calidad), si has seguido bien las listas de alimentos IN y OUT, si has revolucionado tu manera de comer o si simplemente has disfrazado tus antiguos hábitos para que «tengan más pinta de AIP», si has aumentado o reducido tu aporte calórico, si solo has quitado alimentos o si has añadido alimentos benéficos para tu salud, si tu motivación es suficientemente fuerte, si tienes ganas de tirar la toalla, si no tienes el apoyo familiar o social suficiente, si estás en un momento de tu vida con muchos cambios o trastornos emocionales, un traslado, cambio de trabajo, etc. Y también 15 días es muy poco tiempo para notar resultados concretos, aunque muchas personas benefician de reducción de síntomas muy rápidamente, a los pocos días después de empezar el protocolo, como Angie Alt (y yo).

29. «Es que viajo a menudo y me es imposible seguir esta dieta»

Te recuerdo que en Episalud nada es imposible. Durante los viajes puedes llevarte tu propia comida, puedes organizarte para comer más antes o después del viaje, incluso puedes aprovechar unas horas de viaje para hacer un ayuno intermitente, hay mil maneras.

30. «No tengo tiempo para cocinar»

¡Organización, organización, organización! Programa tu compra, tus recetas y tu planificación de menús con antelación. Cocina en grandes cantidades y reparte raciones individuales de comida en la nevera o el congelador. Es muy importante disponer de verduras, proteína o grasa listos para consumir en caso de antojo. Para tu salud mental, yo te recomiendo que cocines lo mismo para toda la familia. Tu marido y tus hijos no «necesitan» pasta para sobrevivir. Y estarán encantados con este exquisito plato de pollo con verduras y hierbas aromáticas que les habrás preparado.

31. «Es que, es que, es que… siempre tengo excusas»

Es que, es que, es que… tienes que ser sincero contigo y tomar la decisión firme de cambiar tu vida, tomar las riendas de tu salud, dejar de negociar contigo mismo y buscar excusas en vez de actuar. ¡Tu salud te lo agradecerá!


Y tú… ¿Sigues buscando excusas para probar el AIP? ¿Te lo has pensado bien, has limpiado tu despensa, has llenado tu nevera de verduras y proteínas de calidad, has comprado litros de aceite de oliva y coco y… empiezas el lunes? ¿O ya llevas días, semanas o meses inmerso en el protocolo y ya eres otra persona llena de energía? ¡Cuéntame!

Referencias: Artículo sobre The AIP Evolved Manifesto y el podcast de Angie Alt y Mickey Trescott sobre este tema.

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Alice Dénoyers
Soy Alice, la creadora de Episalud. Mi objetivo es compartir información actualizada y fiable sobre los últimos avances en salud y nutrición, con especial enfoque en las enfermedades autoinmunes. Si quieres saber más sobre mí, entra aquí.
Showing 16 comments
  • Belén
    Responder

    Genial. Muy buenas recopilación de excusas y de soluciones. Si se quiere, se puede, eso está claro. Si se prueba en serio los resultados animan a seguir; eso y pensar que ciertas cosas, algún día, se podrán reintroducir.
    Pero está claro al menos para mi: las salud no tiene precio, compensa mucho una AIP bien llevada.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Totalmente de acuerdo contigo, Belén! Todos los esfuerzos y sacrificios merecen la pena, verdad? Un abrazo fuerte y seguimos adelante todos juntos!

  • Gisela G. Acosta
    Responder

    ¡Qué buena entrada!
    Has dado en el clavo en muchas de las excusas que me estoy poniendo para no hacerlo… Teniendo diabetes tipo I, debería, porque el tema de los 26 años menos de esperanza de vida que tenemos… Da que pensar!

    Me acabaré animando, lo sé. De hecho ya hice una lista colorida para poner en la nevera. Pero primero tengo que aprender a hacerlo bien con las cantidades de insulina, para no fastidiar mi buen control actual.

    Gracias por esta entrada, Alice!

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Muchas gracias por tus comentarios, Gisela. Todos tenemos mil excusas, y todas las excusas son muy buenas… hasta que te des cuenta de que, en vez de dejar que las excusas se acumulen y tus síntomas empeoren, llega un momento en que vale la pena tomar las riendas del asunto. No os he querido asustar con esto de los 26 años de esperanza de vida menos, pero a veces hay que llamar las cosas por su nombre. No creo que asustando a la gente se consiguen los mejores resultados, pero sí que cierta toma de conciencia es necesaria para avanzar. Un abrazo y ánimo!

  • Marisol
    Responder

    Alice, lo has explicado más que bien, todos tenemos alguna excusa para no llevarlo a cabo cien por cien aún siendo muy conscientes de que lo más importante es la mejoría en nuestra salud. Llevo un año con Paleo muy próximo a AIP pero huevos y patata no he dejado todavía, los demás alimentos pro inflamatorios no los como, he notado grandes cambios aunque quiero poder revertir esto definitivamente aún sabiendo que es difícil, tal vez improbable pero no imposible….. Otro empuje de fuerza de voluntad que tengo que poner y recopilar más información, y llegaré a conseguirlo. Gracias por tu motivación y ayuda.

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Marisol, seguro que lo conseguirás. Estamos todos juntos para apoyarnos mutuamente! Un fuerte abrazo. No olvides incluir alimentos antiinflamatorios y con alta densidad nutritiva en tu dieta! Y tampoco olvides las acciones de estilo de vida y gestión del estrés!

  • Gaby
    Responder

    Ya llevo un mes con el protocolo, el animo lo tengo alto, el ver que ya se va notando algo de mejoria, me anima a seguir. De momento siento mas desinflamado mi sistema digestivo y mas energia. La verdad es que tenemos la suerte de poder adaptar nuestro cuerpo a cada situacion, a veces es la cabeza la que nos juega malas pasadas.
    Gracias Alice por toda esta informacion a la que podemos acceder, hace años cuando hice el protocolo por primera vez, me resulto mucho mas complicado.
    Saludos!

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Gaby, me alegro mucho por ti! Es verdad que los resultados del AIP pueden ser impresionantes si se respeta el protocolo, verdad? Y claro, la información es la clave… Un abrazo.

  • Laura alapont
    Responder

    Fantástico post Alice. Hace falta concienciarse para hacer cambios, si bien, con la extensa información que actualmente se ofrece, amén de los esfuerzos tuyos personales por llegar a quien lo necesite, el cambio es mucho más fácil. Yo desde aquí animo a todas aquellas personas cuya salud se encuentre mermada, que se animen a recuperarla a través de este estilo de vida y todo lo que ello conlleva. Gracias!

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Muchas gracias Laura! Seguimos adelante más fuertes que nunca hacia la salud!

  • Sara Lázaro
    Responder

    Y todo se resume en que somos nosotros mismos los que nos ponemos trabas mentales para todo en la vida. Incluso para vivir con salud. La verdad es que es importante tener una gran fortaleza mental para dar el paso, y mantenerse un tiempo, luego todo viene solo, porque en cuanto sientes esa mejoría y esa vitalidad… ya no hay vuelta atrás!! Excelente post 🙂

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Me encantan tus palabras llenas de entusiasmo y energía positiva, Sara! Por eso formas parte de nuestro pequeño-gran equipo! Un fuerte abrazo.

  • Andrea
    Responder

    Pues yo en mi caso nunca me puse excusas para empezar el AIP. Eso sí, reconozco que estoy estancada porque llevo tanto tiempo con el AIP que de vez en cuando tomo cosas que no están dentro del protocolo. Por ejemplo chocolate o arroz. Tb tengo un problema con la histamina y tuve que adaptar un poco todo porque yo reacciono con dolores de estómago a la histamina. No tengo problemas en hacer el AIP solo que ahora me costaría dejar el chocolate y el arroz. Cuál es tu visión del mi tema? ☺
    Me ha hecho reflexionar tu artículo, como cada cosa que publicas. Eres genial!

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Gracias Andrea. En tu caso me ayudaría de un diario para detectar en qué puntos podría “fallar algo”. Cantidad de calorías, tipo de alimentos, horarios de comida, repartición de macros, check-up completo de salud con analíticas, ejercicio, estilo de vida, etc. Como sabes, no soy a favor de un AIP eterno y además con restricciones añadidas como alimentos bajos en histamina. Creo que un buen nutricionista o PNI te ayudaría a tener una visión global de tu estado de salud y te daría un empujoncito para solucionar tus últimas dudas. Un abrazo y feliz fin de semana!

  • Claisalia salas
    Responder

    Que títulos de libros recomiendan para entrar en una alimentación de protocolo autoinmune?

    • Alice Dénoyers
      Responder

      Hola Claisalia, la mayoría de los libros de referencia sobre el protocolo autoinmune son en inglés. Hay The Paleo Approach, A Simple Guide to the Autoimmune Protocol, The Healing Kitchen, The Autoimmune Cookbook, Simple French Paleo, etc. Acaba de salir a la venta el libro La cocina autoinmune en español, que tiene una parte teórica dónde la autora explica qué es el protocolo, y recetas para aplicar el AIP. Un saludo.

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